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Sobre mí

Soy Guillermo Schavelzon —todos me conocen por Willie— y llevo más de cincuenta años de experiencia internacional como editor y agente literario dedicados a que escritoras y escritores, en su mayoría latinoamericanos, logren publicar sus libros en las editoriales más convenientes para cada obra, cada autor y cada país, haciéndolo en las mejores condiciones posibles.

He vivido y trabajado en Buenos Aires, México, Madrid y Barcelona, dedicado siempre a conseguir las mejores editoriales y productoras audiovisuales para las autoras y autores. He participado durante muchos años en todos los eventos profesionales del libro en Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.

Conozco a fondo el ecosistema del libro y la edición, sé cómo los editores hacen los números y cómo se toman las decisiones, lo que facilita cerrar los acuerdos editoriales. Estoy habituado a acompañar y ayudar a resolver los problemas cotidianos a los que se enfrenta todo aquel que se dedica a escribir. Los conozco bien.

Mi carrera y trayectoria

A los 19 años comencé a trabajar en una editorial innovadora y revoltosa de los años 70, en la que inicié mi aprendizaje. Allí empecé a conocer las dificultades y las preocupaciones de los escritores, trabajando y tomando café con algunos jóvenes escritores que, años después, estarían entre los mejores: Ricardo Piglia, Juan José Saer, Marcela Serrano, Manuel Puig, Héctor Aguilar Camín, Hernán Rivera Letelier, Pablo de Santis, Osvaldo Bayer.

Más adelante trabajé también con otros escritores que ya eran muy conocidos, como Alberto Manguel, Mario Benedetti, Domingo Villar,  Juan Rulfo,  Claudia Piñeiro, Gioconda Belli, Elena Poniatowska, y uno muy especial, Paul Auster, el único que no escribía en español. Con cada uno de ellos aprendí cosas y compartí y sigo compartiendo experiencias.

De todos ellos aprendí mucho, y también aprendí de otros que, teniendo talento, no les fue bien con sus libros y hoy no se los recuerda.

Comencé a entender las dificultades que tienen los escritores cuando se enfrentan con “el mercado”, un término que no les suele agradar, pero que no es otra cosa que los lectores. También cuando se topan con una serie de mediadores que integran la llamada “cadena del libro”, como las agencias literarias, las editoriales, los libreros, los medios de comunicación, a los que luego se agregaron las redes sociales y la venta online.

Siempre estuve atento al mundo exterior. Mi mirada y visión de la edición fue, desde el principio, muy internacional, gracias a constantes viajes y relaciones profesionales en todo el mundo, a la participación en ferias y otras actividades vinculadas al libro en Londres, Chicago, Nueva York, París, Moscú, Madrid, Buenos Aires y Guadalajara. Participé y trabajé 35 años consecutivos en la feria de Frankfurt, el mayor evento del libro como “negocio”, una experiencia imprescindible para un profesional, aunque poco atractiva para un escritor. Un año en que nos encontramos allí, José Saramago —de quien fui editor y amigo—, me dijo «esto es como traer las vacas a que visiten el matadero».

Como editor fundé dos pequeñas editoriales que crecieron más de lo que esperaba, Galerna en Buenos Aires, y Nueva Imagen en México, donde viví diez años y dirigí el Centro de Promoción del libro mexicano, un organismo para la difusión del libro en el exterior, que me permitió conocer muchos países a los que, de otro modo, no hubiera ido nunca (a trabajar).

En Madrid, fui director de Ediciones El País y de Alfaguara. Regresé a Argentina contratado por el grupo Planeta, que acababa de comprar Espasa Calpe, Seix Barral y Destino, para ocuparme de la introducción de esos sellos que aún no estaban instalados allí.

El mundo de la gran empresa me alejaba cada vez más de lo que me gustaba: el trabajo con los autores, por lo que decidí dejarlo para iniciar una agencia literaria, que comenzó como un pequeño emprendimiento, hace veinticinco años, en la mesa de un bar en Buenos Aires.

La agencia creció rápidamente gracias a la confianza de los escritores y la internacionalización me llevó a trasladarla, en 2002, a Barcelona, donde se incorporó Bárbara Graham, que actualmente la dirige. Colaboro con ella en la gestión de los derechos para cine y televisión, un sector que en los últimos años amplió las posibilidades económicas y de difusión de los escritores y me enseñó nuevas formas de trabajar.

Llevo negociados, firmados y gestionados varios miles de contratos en todo el mundo, gracias a los cuales muchas escritoras y escritores fueron publicados en su propio país y en otros, y muchas novelas llevadas al cine y a la televisión.

Durante varios años fui profesor en el Máster de Edición de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, la más prestigiosa y exigente de España. En 2017, en Guadalajara, dicté la Conferencia Magistral de apertura del Foro Internacional de Editores y profesionales del libro. En 2018 expuse en el Fórum Edita Barcelona «La industria editorial en América Latina», y en 2021 di la clase inaugural del Máster de edición de la Universidad de Barcelona.

Publiqué artículos sobre el mundo del libro en los diarios El País, Clarín, La Nación, Página 12, La Jornada y en las revistas Nexos y Texturas. Escribo en mi blog sobre cuestiones del libro, los escritores y la edición.

En 2022 publiqué el libro El enigma del oficio. Memorias de un agente literario, en Ampersand (Argentina) y Trama (Madrid), y en 2023 en Océano (México).

En síntesis, entiendo la cuestión de la publicación desde todas las perspectivas: la de las grandes editoriales, las medianas y las pequeñas, y muy especialmente la problemática de los escritores, los que ya han publicado, y los que todavía no.

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