La cuestión sobre si es posible predecir el éxito de un libro se vuelve especialmente relevante en una era donde el algoritmo y la Inteligencia Artificial parecen capaces de todo. En el mundo editorial, siempre se ha defendido que el éxito es impredecible, un concepto respaldado tanto por los ejecutivos de las editoriales más grandes como por los editores literarios más prestigiosos.
Esta imprevisibilidad parece inquietar a los neurocientíficos que trabajan para el consumo, y a los nuevos especialistas en “neuropublishing” que buscan aplicar modelos masivos de consumo a la literatura. Sin embargo, al igual que otros esfuerzos, es probable que este enfoque también enfrente la realidad de que los productos culturales dependen de su singularidad. Predeterminar el éxito de un libro es complicado: los intereses genuinos de los lectores suelen ser impredecibles y las reacciones de los medios y las redes sociales, igualmente cambiantes.
A menudo, ocurre que un libro del que se esperaba poco termina vendiendo millones de ejemplares en múltiples idiomas. Los analistas que lo habían descartado lo considerarían un “error”, mientras que los editores seguramente lo ven como un acierto emocionante.
Para ilustrar la imprevisibilidad del éxito, basta observar el modelo de las grandes editoriales, que publican hasta 50 novedades mensuales en cada país donde operan. Aplican el primitivo método del acierto y error. La realidad es que solo uno de cada diez títulos tiene éxito comercial, mientras los demás tienden a desaparecer rápidamente. Si el éxito fuera predecible, estas editoriales reducirían su producción a uno dos libros al mes, ahorrando costos y aumentando sus ganancias, haciendo realidad el sueño de los accionistas. Hasta el momento, ninguna herramienta ha logrado predecir el éxito con precisión.
Esto no significa que la Inteligencia Artificial no tenga su utilidad, pero prever los gustos de los lectores sigue siendo una tarea muy difícil.
El periodista Antonio Martínez Ron publicó en eldiario.es el 7 de septiembre de 2024 un artículo titulado «¿Qué determina el éxito de una novela, una película o una serie?», donde menciona a un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto que analizaron narrativas de 30.000 películas, programas de televisión, novelas y campañas de recaudación de fondos en internet. Los resultados, curiosamente, terminan confirmando las intuiciones del escritor Kurt Vonnegut, quien hace treinta años, en sus cursos de escritura, expuso con humor una teoría del éxito basada en el análisis de 1,700 novelas. Vonnegut bromeaba al decir que no había razón para que las computadoras no pudieran analizar estas formas tan «preciosas»; sin embargo, él mismo advertía a sus alumnos que no aplicaba estos criterios al escribir sus novelas.
¿Será este el secreto de la literatura? ¿La singularidad e imprevisibilidad que ninguna herramienta ha logrado reemplazar?
El estudio de la Universidad de Toronto, publicado en Science Advances, concluye de manera reveladora: “A pesar de milenios de teorías, ha sido difícil predecir empíricamente qué hace que una historia tenga éxito”. El análisis omite un detalle crucial: del otro lado de la página, o del dispositivo, siempre hay un lector humano, con reacciones que escapan a cualquier predicción.
Un tema muy interesante. Singularidad e imprevisibilidad de los libros como lo que los hace exitosos me parece acertada. Me gustaría agregar «aporte»: hay algo que el lector toma de los libros y le da sentido a la lectura. Para unos será pura diversión, una delicia de libro para no pensar y relajarse el fin de semana; para otros, algo más profundo, que coincide o no con lo que el autor quería contar. Ahora, la pregunta que me ocupa es: ¿Qué hace que un buen libro no sea exitoso?
Catalina, tu pregunta es brillante, deberíamos trabajar en ello. Todo el sistema del libro hoy está montado para promover la venta, es difícil encontrar cómo destacar la calidad. La edición se industrializó, el objetivo es ganar dinero. Sin embargo quedan resquicios. Un saludo cordial
Y menos mal que no es posible predecir el éxito de un libro ni lo que lleva al mismo. Supongo que, en un universo distópico donde los «expertos» contaran con todas las variables adecuadas para ese fin, estos encargarían a un bot que escribiera el libro de acuerdo a un algoritmo de éxito o algo por el estilo. ¡Y ahí sí que nos fregábamos todos!
Por suerte, creo que esa horrenda posibilidad no existe en el futuro cercano…digo, espero que sea así.
He leído con interés está entrada del blog y sus comentarios. Como lector atento a la actualidad literaria(aunque no solo) y curioso con estas cuestiones editoriales que su blog plantea con acertado conocimiento, me preguntó en este caso en qué medida el éxito de un libro es únicamente el comercial. Pienso que la influencia futura en próximas publicaciones del propio escritor o escritora, otros escritores, editor o género literario, moda o tema de actualidad, incluso, podría medir y contribuir a darle un valor más ajustado a la palabra «éxito» en este caso.
Estimado Eduardo, como usted dice, la palbra «éxito» se atribuye a un concepto comercial, éxito de ventas. Pero hay libros que tienen muy poca venta y son aportes esenciales a la literatura, a la divulgación, a la difusión. Las editoriales comerciales solo miden la venta, pero hay muchas otras que miden la calidad, la originalidad. Aunque necesiten vender lo suficiente para poder seguir. En síntesis, es verdad, no hay que confundir una cosa con otra. Un saludo cordial