Una escritora o escritor que está comenzando a publicar, muchas veces siente que su sueño se haría realidad si lo contratara una gran editorial, creyendo que su potencia y eficiencia comercial serán garantía de éxito. Pero hay variantes importantes que se deben tener en cuenta.
En una editorial grande, tal vez impriman una primera edición de tres o cuatro mil ejemplares que estará en todas las grandes librerías. Si después de algunas semanas el libro vende 1.000 ejemplares, se percibirá como un fracaso, y esa percepción, se quiera o no, se transmite a los libreros. La editorial no recupera la inversión (pierde dinero) y el libro desaparece rápidamente de la exhibición, siendo desplazado por los nuevos lanzamientos de la misma editorial. Pasado un tiempo, los ejemplares restantes se saldarán o destruirán. Como el libro seguirá disponible en edición electrónica o en POD (impresión a pedido), no se puede considerar agotado, que sería la única razón para que el autor pueda recuperar los derechos. L editorial, probablemente, no quiera seguir publicando al autor. No siempre es así: uno de cada diez títulos logra destacar y convertirse en éxito.
En una editorial pequeña, por otro lado, la primera edición será de mil o mil quinientos ejemplares, que quizás no estén en las grandes cadenas de librerías. Si el libro vende 1.000 ejemplares, la editorial lo percibirá como un éxito. El editor -que probablemente publique uno o dos libros al mes., se dedicará intensamente a promoverlo y a asegurarse de que esté en las librerías en las que debe estar. Es muy probable que pronto haga una segunda edición. La sensación de éxito se trasmite a los libreros, y como la editorial tiene muy pocos gastos, logra cubrir la inversión y ganar un poco de dinero. En este caso, estarán muy interesados en el siguiente libro del autor.
El dilema, entonces, es: ¿por dónde comenzar?
A veces sucede que un autor que ha tenido éxito en una editorial pequeña recibe una oferta económica muy atractiva de una editorial grande. Quien fue su editor y lo ayudó a construir su éxito, no puede competir con esa oferta y, no sin pesar de ambas partes, pierde al autor. Es la dura realidad del mercado: las editoriales independientes muchas veces funcionan como plataformas de lanzamiento.
Algunos escritores pasan así de una editorial pequeña a una grande, pero pocas veces sucede al revés. Un autor que “no funcionó” en una gran editorial (según los criterios antes explicados) tendrá que superar esa percepción negativa que quedó en el mercado, incluso si no es del todo cierta. Un trabajo difícil, que lleva mucho tiempo. Hay algunos escritores que lograron pasar de una editorial grande a una pequeña, movimiento que fue determinante para afianzar su carrera. Es poco probable que vuelvan a cambiar.
El tamaño de una editorial y la cantidad de nuevos títulos que publica cada mes y desplazan a los del anterior, determina que el mismo autor, con el mismo libro y la misma cantidad de ejemplares vendidos, pueda ser considerado un éxito o un fracaso. La consecuencia será que la editorial le publique el siguiente libro, o que decida no seguir con él y el autor vuelva a comenzar a buscar editorial.
Interesante e inquietante, ¿no?
Gracias por otro buen analisis que nos ayuda a orientarnos. Ilustra mucho la realidad, despeja dudas y nos reduces la ansiedad a enfrentarnos a algo tan desconocido y que normalmente los que escribimos controlamos menos.
Bendito dilema, dichoso el que llegue a tener que planteárselo… El dilema real para inéditos y noveles es el de presentar su manuscrito a premios (que suelen exigir exclusividad en sus bases durante cierto tiempo), o enviarlo directamente a las editoriales. ¿Cuál es su opinión?
Estimado JUan Ramón, la respuesta es muy larga porque tiene muchas variantes. Es el tema de la masterclass que desarrollé en http://www.ComoEnconrarEditorial.com
Creo que son pocos los premios con alternativas reales para un escritor inédito, y que es más productivo enviar a editoriales. Pero hay que saber qué y cómo enviar. La mayoría de los rechazos -o los silencios- se originan en presentaciones mas hechas, a editoriales que reciben miles de manusritos o propuestas al año. Cada año se publican en español unas 14.000 novelas nuevas, no es una cifra baja. Un saludo cordial,
Muy cierto. Yo llevo desde 2017 con Soho Crime, cinco novelas policíacas (ya había publicado con la imprint principal, Soho Press en 2004, mi primera novela) y las cantidades de libros impresos se corresponden con las que usted da. Aparte están los audiolibros y los eBooks, que se venden bastante, al menos en el mercado en inglés, y no corren el peligro de ser destruidos o vendidos en saldo. Estoy contenta con una editorial mediana, con excelente distribución a través de Random House. Sin dudas que hay el peligro de “perderse” en una editorial más grande en la que uno termina convertido en un número…o en “números”…de ejemplares vendidos. Feliz domingo.